La 'Haute Route'...ese viaje hivernal que todo esquiador de montaña ha escuchado alguna vez y quizás se ha planteado como meta para algún día hacerlo....también ese objetivo de récords incomprensibles solo al abasto de pocos superatletas....y por supuesto ese viaje por los glaciares más altos de los Alpes para unir Chamonix con Zermatt. Sea como fuere es una actividad que no deja indiferente a nadie.
Desde 1903 en que se realizó esta travesía por primera vez muchas cosas han cambiado: la altura de los glaciares, la temperatura media, el material,...y muchas más variables. Pero la esencia sigue siendo la misma....
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| Iglesia de Chamonix, punto de partida |
Así que cuando me lo propuso Albert se me abrieron los ojos...:
Albert: - '¿Vamos con David Sanabria de guía y lo planteamos en cinco días?'
Yo: - ¡Mola!....¿pero no son siete días?
Albert: - 'Bueno, que más da. Si David lo ve bien seguro que lo podemos hacer'
Yo: - 'Okey!'(...)
Perfecto. Ya había motivación para este invierno de 2026 que ha acabado siendo el más épico en muuuchos años. Lo vamos a recordar y yo más, saliendo en esquí de montaña todo lo que pude.
Así fueron pasando los meses y las nieves hasta que llegó el día de marchar: ganas, incertidumbre, previsiones que no eran muy claras: que si lluvia antes de marchar, que si igual el último día se nos tapa, que si va a aparecer San Paketón,...demasiadas variables que no iban a impedir quedar a horas intempestivas para ponernos rumbo a Narbonne, recoger a David y seguir rumbo a la meca del alpinismo y el esquí extremo: Chamonix
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| Mont Blanc y Aiguille du Midi desde Argentiere |
Día 1: Argentiere - Cabane de Trient - 17Kms 1652m desnivel
Después de hacer noche en el Rocky Pop Hotel en Les Houches (buen precio, limpio y un buen desayuno. Recomendable. También recomendable estar abierto a decoraciones 'diferentes') nos ponemos en marcha hacia Argentiere donde nos espera Marcel, amigo de David, para recogernos material que no necesitamos y que nos devolverá en Zermatt en cinco días...si todo va bien claro! porqué todo es ilusión e incertidumbre en estos momentos. Tan solo sabemos que tenemos la meteo de cara al menos los dos primeros días y luego ya veremos así que tomamos los remontes para llegar lo más alto posible y comenzar nuestra travesía. Y ahora si: it's happening!!
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| 'It's happening!!' |
Calzamos pieles y comenzamos a remontar siguiendo otros grupos para llegar al Col de Rachases calzando cuchillas. Hace semanas que no nieva y la nieve en las umbrías está bien helada lo que por contra nos da una estabilidad en las solanas muy tranquilizadora y nieve primavera muy gustosa cuando la pillamos en su punto...la segunda mejor nieve del mundo!
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| A punto de bajar hacia el glaciar de Argentiere |
Y en el Col de Rachases comienza el espectáculo: el Glacier de Rognons se muestra ante nosotros dramáticamente espectacular. Seracs y patio para desayunar que bajamos con nieve primavera hasta la morrena para luego navegar entre seracs y llegar al Col du Passon. O eso creíamos ya que no había manera de verlo porqué cuando nos lo indicó David lo único que vimos fue una pared que nos puso en el sitio. Tanto Albert como yo dijimos al unísono: 'OK, esto es de verdad, toca ponerse las pilas'
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| Llegando al Col du Passon |
El paso comenzó con esquís a la mochila por una remontada hasta la parte superior de la morrena. Después, ya con esquís en los pies, llegamos hasta la parte más directa del couloir donde volvimos a colgar los esquís y nos enfrentamos a la primera grimpada del viaje. Vamos haciendo bien, con calma, y me siento muy seguro y fuerte. Estoy disfrutando y cuando llego arriba me quedo boquiabierto ante la gran masa de nieve y hielo que se abre detrás de la verticalidad. Estamos en el Glacier du Tour que se abre gigantesco y que tendremos que cruzar entero hasta el Col du Tour.
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| Cruzando el Glacier du Tour |
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| Glacier du Tour desde el Col du Tour |
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| Albert en el Top |
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| 'Crow' pocket size |
Aquí nos cruzamos con una pareja de italianos dicharacheros que se van a dirigir hacia el Grand St Bernard dando un rodeo diferente y nos encontraremos en un par de días. Nos despedimos y seguimos la marcha. Más tarde volveremos a ellos...
El calor aprieta. Estamos haciendo dos etapas en una y se nos han hecho las horas centrales del día bajo un sol abrasador que nos va menguando las reservas de agua. En el Col du Tour tiramos de cabeza...Las piernas pesan, la altura sube las pulsaciones, y los pasitos van perdiendo velocidad pero, con una grimpada final, llegamos al collado para volver a descubrir ante mis ojos otra de las extensiones de nieve y hielo más grandes que he visto nunca: el Glacier du Trient.
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| Cabane de Trient |
Es tarde y tenemos que llegar al primer destino del día: La Cabane du Trient. Atravesamos el glaciar en descenso ya con el Refugio a la vista que está situado en un promontorio de piedra unos 100 metros por encima de nosotros así que volvemos a calzar pieles y bajo el sol abrasador remontamos los últimos metros para llegar con una torrija importante pero enteros. Nos quitamos las botas, ponemos las pieles a secar y entramos en el Refugio. Y que refugio!! parece un hotel, reformado, limpio, nuevo....una pasada. Es digno de ver.
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| Interior de la Cabane |
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| Más parecido a un restaurante que a un refugio a más de 3mil metros |
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| Tissot...orgullo suizo |
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| Magic sunset |
Hemos llegado tarde así que dejamos rápido las cosas en una habitación para nosotros tres con cuatro literas. Nos aseamos y bajamos a tomar una cerveza y comentar la jornada con los pocos excursionistas que hay hoy en el refugio y que vienen de hacer otras actividades. Y así se hace la hora de la cena y del 'golden hour' que, aquí, es verdaderamente digno de ver. Después ya solo queda dormir, la aventura continúa....
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| The beauty of introspection... |
Dia 2: Cabane de Trient - Champex le Lac / transfer a Verbier / Verbier - Cabane de Prafleuri. (PARTE 1 y PARTE 2) - 25 kms - 1350 metros desnivel
La noche no se descansó demasiado. Las pulsaciones van a mil, supongo que dormir a 3170 metros no ayuda. Pero bueno hemos reposado y el buen desayuno nos pone las pilas para continuar.
Comenzamos a las 7:50 bajando por el glaciar en dirección a Trient hasta que llegamos al primer obstáculo del día: la via ferrata que llega hasta el Col des Ecandies, a casi 2800msnm, que queda entre el Point des Ecandies i el Petit Point d'Ornie. Mi primera ferrata con los esquís colgados y la primera ferrata de Albert. Un buenos días como se merece. ¡Si señor!
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| Por ahí subiremos |
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| Patio de subida |
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| Disfrutando |
Sin problema progresamos. La sensación es aérea y no hay escalones durante toda la vía pero si que hay línea de vida y muy buenos agarres. Se progresa bien y aquel poco de tensión te pone las pilas para acabar de sentir mejor la actividad así que genial. Cuando llegamos arriba, al valle que vamos a descender en dirección Champex-Lac, nos cruzamos con una pareja de esquiadores de montaña que se dirigen a bajar la ferrata. Sin duda prefiero subir que bajar destrepando pero hay gente con mucha habilidad y más por los Alpes donde la realidad para afrontar la montaña es muy diferente o por lo menos es muy habitual y lo más normal que la gente se mueva como 'chamois' en el monte y sin una prisa excesiva. Pocos licreros, vamos, lo contrario a nuestro Pirineo.
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| Bajando a Champex con la vista de los couloirs míticos detrás |
Bajamos por el valle hasta Champex por todo tipo de nieves en las que predomina la nieve primavera. Cuando llegamos al fondo del valle, 8 kms después, nos recoge un taxi reservado por David que nos va a trasladar hasta Le Chable, el pueblo situado en la base de Verbier. Es la mejor manera de continuar el camino.
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| Le Chable |
En le Chable tomamos el cable (sigh) en dirección el Mont Fort aunque al ser los últimos días de la temporada ya han cerrado algunos remontes, entre ellos el último tramo hasta este lo cual nos obliga a remontar la pista que pasa por la base del Bec de Roses, sede de la gran final del Freeride World Tour, que está completamente trazado. Flipamos un poco con su inclinación y líneas y con la flipada llegamos al Col de La Chaux que da paso a un valle desde donde podemos admirar el Grand Combin que se alza increiblemente estético con un caos de seracs espectacular.
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| El Bec des Roses |
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| Autopista en el Col la Chaux. Efectos de la Patrouille des Glaciers |
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| Aguas turquesas en el Lac du Petit Montfort |
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| Le Grand Combin al final de la imagen |
El glaciar de Prafleuri es el último escollo para comenzar a descender a nuestro objetivo del día: la Cabane de Prafleuri. A el accedemos por el Col du Moumin y mientras subimos el ruido ensordecedor de unas avionetas nos acompaña hasta que una comienza a dar vueltas en el glaciar situado debajo de nosotros y decide aterrizar. Surrealista! Y no solo lo hace una vez sino que despega y aterriza hasta cinco veces. Sabía que esta práctica es común por estos glaciares pero nunca lo había visto en directo. Check!
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| Avioneta aterrizando en el Glaciar de Prafleuri |
Llegados al collado del Roseblanche, un 3336m que domina estos valles, nos ponemos los crampones para subir el último trozo hasta cima y progresamos sin demasiada dificultad. Las vistas son de hipo: del Montblanc al Grand Paradiso conectados por vastos mares blancos que nos hacen soñar con la siguiente aventura.
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| Summit!! |
Pero esta todavía está por realizar así que bajamos a recoger esquís, nos calzamos y comenzamos la bajada hasta la Cabane de Prafleuri a la que llegamos esquiando. Va a ser la única a la que lleguemos con esquís en los pies...como son por aquí! Ya solo queda secar todo el material y descansar para la siguiente jornada. Ese día se durmió mucho mejor que el anterior.
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| Llegando a la Cabane de Prafleuri en descenso continuo |
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| Material al Sol |
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| 2662 metros...hoy dormiremos bien |
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| El cuco de Prafleuri |
Dia 3: Cabane de Prafleuri - Cabane de Dix - 12 kms 800 metros de desnivel
Comenzamos el día a las 7:30, cada día un poco más pronto, y además hemos descansado bien. Las cuchillas se quedan cerca aunque pronto vemos que no van a hacer falta por el grano de nieve que tiene mucho grip. De hecho este grip me recuerda a Noruega donde trazas imposibles de subida se podían seguir sin demasiada dificultad. En la subida nos cruzamos con un 'chamois' y una perdiz blanca y con unas cuantas cuantas conversiones llegamos al Col des Roux que separa nuestro valle actual con el de Dix.
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| Primeras luces |
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| Dirección al Col de Roux |
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| Ready to glide |
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| Lac des Dix y Pigne d'Arolla al final |
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| Agroesquiando |
Descendemos pero sin perder demasiada altura para no comernos todo el planazo del lago. Lago que es un embalse ahora con un nivel demasiado bajo y preparado para recoger las aguas del deshielo que tendrán que venir...mejor no cruzar por encima! Preferimos atravesar por su vertiente derecha debajo del Roseblanche y otros tresmiles que ya han purgado aludes, también otras partes sin nieve que tenemos que caminar, y así finalmente llegar a nieve continua y encarar la subida que nos va a llevar hasta la base del Mont Blanc de Cheilon, justo delante de la Cabane de Dix.
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| Comenzamos a ver la imponente pared del Mont Blanc de Cheilon |
Después de unas conversiones con cuchillas algo extremas llegamos a la cabecera del rio Dix y progresamos ya entrando en la lengua del Glaciar de Otemma, a los pies del Mont Blanc de Cheilon, para hacer la última remontada hasta la Cabane. Esta está situada en un promontorio con vistas espectaculares y se nota que ya es sábado: está lleno de italianos que vienen de Arolla para pasar el fin de semana.
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| Cabane des Dix. La remontada final a los refugios era inevitable. |
Hoy la actividad ha sido más corta. Toca descansar para, sobre todo el último día, estar fuertes ya que será un buen tute para recordar. Este día, aunque el refugio está a reventar, gracias al buen trato con David nos dan una cama triple para dos. Descansamos como bebés...adaptación completa.
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| David dando cuenta al Rösti |
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| 'Chilling' de verdad |
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| Pared del Mont Blanc de Cheilon. Líneas de fantasía. |
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| Interior del refugio |
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| Colecciones de Maltas de primer nivel |
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| Rincón musical con piano incluido |
Día 4: Cabane de Dix - Pigne d'Arolla - Cabane des Vignettes. 10 Kms 1000 metros de desnivel
Comenzamos bajando por nieve ultradura hasta llegar al plateau donde nos pondemos las pieles. De hecho dado que los refugios están casi todos situados en promontorios las primeras horas del día bajamos por nieve helada como un 'saltapick', ajustando la velocidad y apurando los no-cantos que llevo.
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| Getting ready for the journey |
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| The Queen of the Cabane |
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| Primeras luces |
Una vez abajo nos ponemos las pieles y comenzamos a remontar el Glacier de Cheilon, a la izquierda del Mont Blanc del mismo nombre, los mil metros de desnivel que nos van a separar del objetivo del día: el Pigne d'Arolla, un montículo glaciar de 3778 metros de altitud al que podremos llegar con las pieles.
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| Just follow the line |
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| Remontar con estas vistas se pasa mejor |
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| En el Plateau previo a la serpentine |
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| El Matterhorn...cada vez más cerca |
Cuando llegamos al primer plateau previo al Pigne d'Arolla viene el segundo objetivo del día: el famoso Col de la 'Serpentine' que no son más que unas conversiones bastante empinadas por encima de los seracs de salida del glaciar que hacemos con cuchillas. En una conversión, al hacer el kick-turn, se me sale un esquí. No entiendo como pudo pasar: la fijación está bien, había hecho más de 700 de desnivel ese día por lo que no creo que el problema fuese que estaba mal fijada...seguiré investigando.
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| Grupo en el Col de la Serpentine |
Bueno, se solucionó rápido,...con la ayuda de David pude volver a calzar y seguimos hasta superar la parte más empinada. Ya solo quedaba el último apretón hasta la cima y llegar solos.....solos? que solos?? en la cima hay como 50 italianos del Club Alpino Italiano que venían de celebración y se escucha un ronroneo ya desde bien lejos como si fuese un enjambre. Llegamos a cima y Albert suelta un: 'parece Formentera!' lo que provoca la risa de algunos tifosi.
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| Albert, yo y medio Formentera |
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| 3785msnm |
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| Monerías cimeras |
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| El Mont Blanc |
Unas fotos más tarde y sin querer marchar de este lugar donde la temperatura era perfecta y las vistas de 360 grados de infarto, emprendemos la bajada en dirección a la Cabane de Vignettes. La nieve es primaveral y bajamos bien a gusto hasta llegar a un punto donde dio lugar a una de las imágenes que más me han impactado en este viaje: ver la Cabane, construida en una pared de piedra y con un acceso que parece imposible. Es una imagen entre escalofriante y abrumadora. Y en ese momento no tengo ni idea de por donde se puede llegar a entrar.
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| La Cabane des Vignettes. Espectacular. |
Bajamos y la respuesta se muestra: Se entra por detrás de la arista de piedra donde hay un paso en pendiente que llega hasta la puerta. Es un refugio austero y con todas las necesidades cubiertas aunque comprimidas: las mochilas no tienen tanto espacio, las botas tampoco, los baños no tienen agua,... lujos de la vida moderna que vamos a tener que prescindir por un día más. Salir del confort para apreciarlo más cuando regresas a él.
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| Acceso a la Cabane |
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| El Glacier d'Arolla que cruzaremos al día siguiente |
Dentro se muestra pequeño aunque confortable. El comedor es lo suficientemente grande y hay una salida a una terraza y una subida a una fita que representa la cima del Pointe des Vignettes desde donde había unas vistas acongojantes.
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| Refugio desde el Pointe des Vignettes |
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| Seracs |
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| Couloir hasta Arolla |
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| Views...(L) |
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| Grupos descendiendo a Arolla |
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| Pointe des Vignettes |
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| Cuesta entender como se mantiene esta estructura con el paso de los años |
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| Pensamientos al vuelo |
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| Interior del refugio |
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| Mundos por descubrir |
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| 'Le guide' relajado |
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| Pointe des Vignettes...crows nest |
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| Sharing time & thoughts |
¿Recordáis nuestros amigos italianos del primer día?...pues aquí los volvimos a encontrar. Las pasaron canutas con los horarios del primer día (jornada de más de 18 horas) y fueron arrastrando fatiga hasta llegar a Vignettes intentando pasar por el máximo de territorio italiano posible. Estaban reventados!! Cosas de 'azzurros'
Nos tomamos nuestras merecidas cervezas compartidas con otra patrulla de tres: un guía francés y dos americanos, uno de Aspen y el otro que vivía en Austria con los que pasamos toda la tarde charlando de todo...montaña, política, finanzas e incluso temas personales. Me resultó interesante escuchar en primera persona lo que había escuchado por otras fuentes de la opinión política que tiene el pueblo americano sobre Trump. No es culpa del pueblo americano lo que está pasando aunque sorprende que no sea posible hacer nada al respecto....
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| ...Always... |
... y así pasamos la tarde noche y, después de una noche en la que se volvió a dormir no demasiado bien, dando vueltas a si había comido demasiado o porqué había bebido tanta agua y ahora me tenía que levantar al baño, se hizo la hora de despertarse....
Dia 5: Cabane des Vignettes - Zermatt. 30 Kms - 1300 metros de desnivel
....hora intempestiva pues a las 4:30 sonó el despertador. Ya llevábamos días despertándonos cada vez más pronto pero esta vez se llevó la palma. Después de desayunar y prepararnos comenzamos a movernos a las 5:30, de noche, bajo la luz de las estrellas, con la luz de los frontales y con los crampones puestos hasta llegar a una zona segura donde ponernos los esquís.
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| Preparativos matinales |
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| Saliendo del refugio |
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| Transición a pieles con las primeras luces |
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| Si la luna fuese de hielo posiblemente sería algo así |
Al comenzar a deslizar las primeras luces comienzan a teñir el cielo de unos colores ocres brumosos increíbles. El paisaje es lunar y avanzamos por el Glacier d'Arolla con la paciencia del que sabe que le queda un largo camino por delante. Antes de coger ritmo me tengo que parar a recolocar el material en la mochila ya que se me clavaba algo en la espalda y al llevar mochila con un solo acceso superior, cada vez que tenía algún problema o cambio de ropa o sacar/meter crampones, tenía que desmontar media mochila y volver a empezar. Pues esta era otra de esas veces.
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| Buscando el sol |
Albert pilló la delantera y le pillamos cuando David le pidió que quedase a la vista pues estábamos progresando por terreno glaciar y el riesgo de las grietas estaba ahí... y había que ser cautos. Llegamos al Col de l'Evèque donde comenzamos a bajar con una nieve durísima que hacía que saltasen los empastes pero bueno, lo superamos para entrar en el siguiente valle: el Haut Glacier d'Arolla. Para llegar aquí parecía que fuésemos a la carrera. Venían grupos por detrás todos sabiendo que el día era largo, muy largo! Y nadie quería quedarse haciendo cola en la mayor dificultad del día : la subida por el Col de Mont Brulée que no era más que un couloir vertical y helado donde David nos encordó. A mi me encordó de segundo e iba regalado ahí detrás, al ritmo marcado y sin ningún tipo de estrés. La verdad que disfruté mucho esa ascensión con crampones y piolet.
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| Utilizando toda la cacharrería |
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| 'Photo time' |
Una vez arriba nos reencontramos con nuestros amigos yankis que nos habían adelantado mientras nos encordamos y, con una bajada por nieve primavera, llegamos hasta la última transición antes de llegar a nuestro objetivo: El Glaciar di Tsa de Tsan. La ruta casi estaba, solo quedaban unos cuantos metros de desnivel que se iban a pasar al ritmillo que habíamos conseguido después de cinco días sin parar. Es interesante sentir como del primer al último día el cuerpo reacciona cada vez mejor y se siente más fuerte.
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| Paredes del Tete Blanche |
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| Últimos metros antes de coronar el Col de Valpelline |
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| Metros que no pasan... |
Y cuando por fin llegamos al Col de Valpelline el espectáculo se muestra ante nosotros: Tenemos el Matterhorn delante, para otros el Cervino, con su famosa arista Hörnli, imponente y espectacular. Nos quedamos un buen rato dando cuenta del picnic que llevamos con las temperaturas agradables que nos dejan disfrutar del momento y del porqué estamos aquí. Cada uno con sus razones. Hemos tenido mucha suerte con la meteorología, días de sol, estabilidad, nieve aceptable, durante toda la ruta. Ha habido mucha suerte en general.
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| ...y finalmente....el Matterhorn! |
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| Bajada hacia Zermatt |
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| Embelesado |
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| Patrulla de tres |
Después de un buen rato comenzamos a bajar por el Stockjigletscher. Y siendo sincero no me esperaba lo que veía que cada vez se mostraba más majestuoso por delante. La norte del Matterhorn es espectacular así como también lo es el Tiefmattengletscher por el que íbamos bajando entre seracs que se abrían gigantescos ante nosotros. Ha sido una de las cosas más espectaculares que he hecho con esquís y ya van unas cuantas!
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| Posando con el Toblerone |
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| La imponente Norte del Matterhorn |
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| Navegando entre Seracs |
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| Un poco de trekking en el fondo del valle |
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| Llegando a pistas para el último descenso |
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| (L) |
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| Deslizando entre chalets |
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| Conseguido! |
Así llegamos hasta el fondo del valle que ya no tiene apenas nieve. Trampeamos lo que podemos hasta que toca quitarse los esquís, cargarlos a la mochila y caminar unos kilómetros hasta llegar a la pista de regreso a casa que seguimos, a ratos haciendo skating, a ratos deslizando, hasta llegar a una pista que en descenso continuo entre chalets nos lleva al pueblo de Zermatt donde vamos directos a comer una merecida pizza y a brindar por esta experiencia mientras esperamos a Marcel que nos llevará de regreso. Experiencia que me llevo grabada para siempre.
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| Los tres sufridores |
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| Beautiful |
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Life is too short to not be happy. Thank you for the good times :)
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*Reflexiones sobre la actividad: La Haute Route Chamonix Zermatt se suele hacer en 7 días, nosotros lo hicimos en 5 y comentándolo con Albert pensamos que podríamos haberla hecho en 4 haciendo jornada larga de Prafleuri a Vignettes y saltando Dix. Y disfrutando del viaje y de los refugios que es de lo que también trata este tipo de travesías, en mi opinión, lejos de los 'absurdirecords' establecidos de 12 horas para los hombres y 20 horas para las mujeres.
Nosotros reservamos todo con seis meses de antelación y lo hicimos con un guía, David Sanabria, guía UIAGM y a quien conozco desde hace muchos años del mundo del esquí. Creo que hizo un trabajo excepcional: tanto la gestión del viaje como el guiaje y la seguridad durante la travesía, han sido de 10. Recomiendo hacer esta ruta ya sea con David o con otro guía también cualificado.
Sin duda es una experiencia recomendable que hay que hacer una vez en la vida*
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